1) Percepción de pérdida de privacidad de datos
sensibles.
2) Dependencia de la infraestructura y plataformas
de terceros para operar.
3) Nuestra informacion queda vulnerable a robo o hackeo
4) Sin Internet no tendremos acceso a nuestra información
Privacidad. Es comprensible la percepción de inseguridad que genera
una tecnología que pone la información (sensible en muchos casos), en
servidores fuera de la organización, dejando como responsable de los
datos al proveedor de servicio. El tema a tratar aquí, es el de la
privacidad, ya que para muchos es extremadamente difícil el confiar su
información sensible a terceros y consideran que lo que propone el
cómputo en la nube pone en riesgo la información vital para los procesos
de negocio.
Disponibilidad. Si bien es cierto que se incluyó a la disponibilidad
previamente como una ventaja, ésta queda como una responsabilidad que
compete únicamente al proveedor del servicio, por lo que si su sistema
de redundancia falla y no logra mantener al servicio disponible para el
usuario, éste no puede realizar ninguna acción correctiva para
restablecer el servicio. En tal caso, el cliente debería de esperar a
que el problema sea resuelto del lado del proveedor.
Falta de control sobre recursos. Al tener toda la infraestructura e
incluso la aplicación corriendo sobre servidores que se encuentran en la
nube, es decir, del lado del proveedor, el cliente carece por completo
de control sobre los recursos e incluso sobre su información, una vez
que ésta es subida a la nube.
Dependencia. En una solución basada en cómputo en la nube, el cliente
se vuelve dependiente no sólo del proveedor del servicio, sino también
de su conexión a Internet, debido a que el usuario debe estar
permanentemente conectado para poder alcanzar al sistema que se
encuentra en la nube.
Integración. No en todos los entornos resulta fácil o práctica la
integración de recursos disponibles a través de infraestructuras de
cómputo en la nube con sistemas desarrollados de una manera tradicional,
por lo que este aspecto debe ser tomado en cuenta por el cliente para
ver qué tan viable resulta implementar una solución basada en la nube
dentro de su organización.
El cómputo en la nube se puede dividir en tres niveles en función de
los servicios que ofrecen los proveedores. Desde el nivel más interno
hasta el más externo se encuentran: Infraestructura como Servicio,
Plataforma como Servicio y Software como Servicio. A continuación se
describen brevemente cada uno de estos niveles:
clik acá para ver las desventajas
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